jueves 17 de junio de 2010



Seré señalada y cuestionada, como cuando mis amigas me trataron de loca al sostener que para mi no es necesaria la policía pensando, utópicamente quizás, que con la construcción de una sociedad mejor: con menos miseria, menos hambre, más trabajo y más educación, se podría obtener algún día un mundo sin una figura que imponga orden a través de la violencia o la amenaza de la imagen de la violencia. Todo lo que se pueda discutir sobre éste tema lo dejo para otro momento, lo que quiero argumentar con esto es mi postura, HOY, en éste mundo, con éstas circunstancias, contra la violencia.
Ahora sí, ayer 16 de junio se cumplieron 55 años de los bombardeos a civiles en Plaza de Mayo; nueve meses después de ese episodio se produjeron los fusilamientos de José León Suárez, siendo detenidas las victimas horas antes de la aplicación de la ley marcial. Entonces pensemos los episodios un bombardeo que se avaló el teniendo como victimas civiles inocentes, y siendo complice los navales, aeronauticos y un sector de la iglesia catolica; luego, sobre ésos tiempo un gobierno de facto que ordenó la detención (sin ley que lo permita) de civiles porque no les gustaba el tema conversado (peronismo); una ley que prohibió el peronismo y todo lo que éste derive; el secuestro del cadaver Eva Duarte de Perón, Evita. ¿En estos acontecimientos, no estamos hablamos de violencia política?
Supongamos ahora, hipotéticamente que los casos quedaron ahí, que Lonardi, Aramburu, Rojas y todo el clan que los acompañaba hicieron “solamente” éso. Saltemos 15 años hacia delante, Aramburu pretendía llegar nuevamente al poder, aspiraba a ello mostrándose públicamente y siendo legitimado por buena parte de la sociedad, a pesar de todo lo que hizo. Teniendo en cuenta que estabamos siendo gobernados por Onganía en un gobierno de facto (con las caracteristicas que tiene un gobierno de esa indole en Argentina) y la aspiración de poder que tenía Aramburu (con el historial que mencioné sobre la Revolución Libertadora), pregunto, ¿quién defendía a la sociedad? Hablando de la sociedad en grande, de la mayoría de verdad. Los jóvenes fueron los acompañantes en el cordobazo; ellos fueron las victimas de la noche de los bastones largos; eran quienes se instruían discutiendo para pensar un mundo mejor.
En mayo de 1970 un grupo de jóvenes apodándose “los soldados de Perón”, creadores de Montoneros, secuestraron a Aramburu y le hicieron allí un juicio político(1), que concluyó con su asesinato. Yo insisto, nunca jamás haría apología por la violencia, pero ¿qué es violencia en todos estos episodios? La candidatura de quien cometió todos esos delitos, la violencia impuesta por los gobiernos de factos, la represión sobre el pueblo, la censura, los asesinatos, desapariciones, amenazas y la advertencia de un estado que pretendía ser de facto por mucho tiempo. ¿Quién quebró a la sociedad? Diez chicos que pretendían liberar un país, entregando vida y alma como lo hicieron o un grupo de personas que desde que derrocó al partido, elegido democráticamente por mayoría del pueblo, ejerció la violencia y desgastó a una sociedad que tuvo que soportar todo lo que le continuo. Ésos jóvenes luchaban por una causa, una causa para todos y no una causa contra “la subversión amenazante” sobre el poder personal. No olvidemos que después de esto algunos fueron asesinados, teniendo impunidad los asesinos, y otros perseguidos.
Ahora, volvamos a saltar un par de años vamos al 1973, Campora ganó las elecciones “Campora al gobierno, Perón al poder”. Vamos al regreso de Perón el 20 de Junio en Ezeiza, ocurrió una masacre que dejó más de una decena de muertos, casi 500 heridos. La masacre fue planeada y casualmente fue ejercida sobre la izquierda peronista. Sí, el mismo sector que fue perseguido e incluso asesinado previamente. Esa izquierda que motivó y acompañó a Campora, ésa juventud que soñaba por un mundo mejor. Es hora de analizar la derecha, la que resultó ilesa, la que conformó la triple A, la que estuvo de la mano de López Rega (quien a mi criterio manipuló a Perón y manejó ésa última presidencia, dejando los destrozos que dejó junto a Isabel Martínez de Perón), la que puso bombas y marginó a la izquierda obligándola a pasar a la clandestinidad. Volvamos al cuestionamiento sobre la violencia, ¿quién la ejerció en este caso? Bajo estas y otras circunstancias similares se crea la teoría de los dos demonios, la teoria que titularon como la oficial, la que justificó a la derecha en su momento, al proceso militar en el suyo, a los indultos, a la impunidad. Transcurrió mucho tiempo, yo me pregunto por último, ¿como sociedad, en grande, en mayoría, vamos a seguir lavándonos las manos acusando a ésa teoría, con todo lo que ella justifica, culpando a los que fueron victimas y legitimando a los victimarios? Cuando decimos nunca más, también hablamos de esto; cuando luchamos por la desaparición de los 30 mil, también tenemos que luchar sobre esto.

(1) El comunicado oficial de Montoneros declaró que se acusaba a Aramburu por: “108 cargos de traidor a la patria y al pueblo y de asesino de 27 argentinos”

0 opiniones al respecto:

Publicar un comentario en la entrada