viernes 24 de septiembre de 2010


“Ha llegado el momento de cambiar el sistema de gobierno” aseguró el ministro de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Raúl Zaffaroni y advirtió que debería haber un sistema parlamentario por el ocaso del presidencialismo en Argentina.
En la entrevista brindada a la periodista Rosario Lufrano de Canal 7 el año pasado dijo que volvería a la política transitoriamente y solo en caso que se abriese el espacio para una reforma constitucional que le permita proponer las cosas que piensa como el aborto, el sistema carcelario, romper la brecha de privilegios que existen por el poder, entre otros. 
Advirtió que desde hace años que existe un ocaso del presidencialismo e insiste en apuntar hacia un sistema parlamentarista y en la entrevista declaró: “Ha llegado el momento de cambiar el sistema de gobierno, será una crisis política, pero que no una crisis de sistema. Que no se coloque al sistema al borde del colapso cada vez que se cambia de gobierno”. Dijo que de esta manera esto permitiría terminar con las reelecciones y en el sistema parlamentario habría un primer ministro que si tiene mayoría se queda y sino se va. Confirmó que en Argentina se puede concretar, ya que para este sistema se necesitan mayorías y esto fomentaría las coaliciones.
El ministró habló del Derecho Constitucional Comparado dijo que, si bien es novedoso en Argentina, en otras partes del mundo no lo es y que actúan como cualquier Tribunal Constitucional. Distinguió al partidismo de la política, afirmando que “la corte hace política y tiene que hacerlo porque es un poder de estado”.
Citó la frase del empresario Alfredo Yabrán: “El poder es impunidad”, considerando que el funcionamiento institucional debe tratar de atenuar y achicar la brecha de injusticia a través de todos los poderes. Asimismo dijo que en algunos lugares es más grande y en otros más estrecha pero remarcó que “siempre existen, donde hay poder existen privilegios”, e insistió en que, si bien hay que tratar de atenuarlos, eliminarlos es “casi imposible”. Comparó Argentina con el resto de los países de la región y aseguró que no estamos tan mal.
“Cada país tiene los presos que decide tener, no tiene nada que ver con la frecuencia de delito”, afirmó y lo vinculó a una decisión política. “Con la privación de la libertad debemos ser sensatos y debemos utilizarla como el último de los recursos”, es el recurso más cómodo.
Consideró que en Argentina “el aborto es de la miseria, no de la incomodidad de la clase media que no quiere tener más hijos”. Dijo que para comenzar a solucionar el tema hay que mirarlo desde otro lugar sentándose a discutir el número “abrumador” de abortos que tenemos. “Si está en el código penal o no está es secundario, quiero saber como se baja el número de abortos, los fetos no son de papel”, advirtió. Dijo también que por su vida han pasado más de doce abortos y el código penal no ha servido para evitar el fenómeno real. 

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