Es la segunda vez que lloro desde que me enteré del fallecimiento de Néstor Kirchner. Me parece que hoy caí, igual que Buenos Aires, en un día gris que llora y manifiesta tristeza.
Si me preguntan por qué lloro y argumentan que no tenía ningún vínculo cercano a él, les digo que se equivocan. Desde chica me sentí movilizada por la política sin embargo nunca tuve en quién creer: nadie me enseñó concretamente quién fue y qué hizo (Juan Domingo) Perón; los radicales que gobernaban mi provincia nunca demostraron algo para tener credibilidad y apostar con ellos; los peronistas allí eran desconocidos o ensuciados casi sin discusión alguna; a nivel nacional crecí con el Menemismo, maduré entre la alianza, el 2001 y el Duhaldismo, por ende seguí en la misma. La llegada de Kirchner al poder sentí que iba a ser uno más y, obviamente siendo en ese momento una opinóloga sin fin, lo único que hice es decir que desconfiaba de él.
No crean que tardé poco en darme cuenta de mi error, mi secundaria entera transcurrió sin alguna investigación profunda sobre qué era kirchnerismo y qué políticas llevaba a cabo. Me conformaba con la hegemonización mediática que tiene Río Negro: sus diarios radicales, Clarín, La Nación , algún que otro medio y La Nueva Provincia de Bahía Blanca.
Quizás debería avergonzarme de lo que hacía y decía, pero gracias a eso descubrí que algo estaba mal. Que la realidad me decía una cosa y los diarios otra. Ni bien me vine a vivir a Buenos Aires me di cuenta de tres cosas: (Mauricio) Macri, no es bueno y es totalmente incierta la famosa frase de “si pudo gobernar un club de fútbol puede gobernar un país”; que los medios grandes manipular y tergiversan la información a medida de su conveniencia y que, el Kirchnerismo tan malo como creí no era.
La oposición, la Ley de Medios, las retenciones (viéndolas un año después), fueron algunas de las cosas que terminaron de convencerme que, absolutamente, me gustaba el Kirchnerismo. Fue allí que empecé a investigar más las políticas, leer más y más, debatir más, preguntar por qué se estaba a favor y por qué en contra. No se puede dejar de lado que empecé a estudiar, cosa que me abrió la cabeza y me puso los pies en la tierra sobre algunos aspectos.
El surgimiento del llamado socialismo siglo XXI; la manipulación de las grandes potencias; el apoyo de intelectuales muy respetados por mi y el apoyo masivo del pueblo., me hicieron sostener mi postura. No voy a negar que este gobierno tuvo y tiene cosas negativas. De nada me sirve. Pero no las puedo modificar desde afuera criticando, sino desde adentro aportando. Estoy mucho más a favor que en contra. Ellos construyeron un modelo de país, un proyecto de país. Néstor agarró un país en llamas y dejo un país estable, en coma pero estable.
Quiero que no haya hambre, quiero que no haya pobreza, quiero que no haya manipulación, ni golpes de Estado, ni terrorismo de Estado, ni atraso cultural, ni analfabetismo. ¿Quién me da soluciones a corto o largo plazo de esto? Hasta ahora sólo el kirchnerismo. Es por eso que me sumo al proyecto. Y me hago cargo de ello. Si las cosas como país están mal, soy responsable de eso, es por eso que asumo la responsabilidad de buscar que mejoren.
Entonces, ¿por qué lloro a Néstor? Porque yo creo en este proyecto. Porque tengo fe en él, tengo fe en Cristina, tengo fe en muchos de sus funcionarios y tenía fe en Néstor. Perdimos a un dirigente, perdimos al mentor de un proyecto importantísimo. Perdimos a un líder. Cristina no está sola y es más que capaz, eso me hace sonreír, eso me da esperanza. Pero una cosa no quita la otra.
A pesar de perderlo físicamente, considero que su espíritu quedó entre todos nosotros y vamos a hacer que esté presente, ahora y siempre. “Hasta la Victoria , siempre".

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ResponderSuprimirCLICK PHOTOSPHERA
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exelentes palabras Juli. no estoy ni a favor ni en contra, pero debo reconocer que este gobierno hizo cosas muy buenas, sigamos luchando desde adentro como dijiste, que es la unica forma de mantener a este país de pie.
ResponderSuprimirAdhiero a todo lo que decis y tengo el mismo sentimiento de que nestor y cristina me hicieron enamorar de la politica, aprendi a sentirla, vivirla, emocionarme, comprometerme y ponerme al hombro que las cosas cambian cuando todos nos ponemos a laburar para que funcione y nestor nos dio lugar porque entendia que la participacion de la gente en la politica era fundamental para construir cualquier cosa.
ResponderSuprimirEn estos dias me cruce con gente que sin saber de mi militancia me conto historias de vida hermosas que me hicieron revivir un poco y me dieron fuerzas, y lo mismo senti en la plaza... a la vez que estabamos todos tristes, pesó mas el darnos cuenta de que nestor ya trascendio su persona y esta mas adentro de todos nosotros que nunca porque logro hacernos florecer y tomar partido en la vida.
A mi me cambio la vida, y creo que no fui la unica.